miércoles, 7 de marzo de 2018

La Reencarnación


La Reencarnación
La Reencarnación, sí EXISTE y tiene un propósito en el Plan Universal de la Humanidad. Veamos ahora lo que nuestra Filosofía Espírita tiene que decir con relación a la Reencarnación...Como paso lógico hacia la educación que es lo más importante en la divulgación de nuestra filosofía, no podemos dejar de publicar sobre a Reencarnación.  Hoy día los que se volcán a los Cultos Religiosos que lo que promueven es la Prosperidad y que como consecuencia de no conocer la realidad del Alma Inmortal, niegan el proceso reencarnatorio y ceden a los caprichos de los Mercaderes Espirituales.   Estos Mercaderes Espirituales, su único propósito en la vida, es el beneficio propio y el enriquecimiento ilícito, aprovechando la necesidad de los que con esperanza de que les vaya ir mejor en la vida, caen  inmisericordemente.  Cada cual tiene derecho a ejercer el Libre Albedrío que el mismo Jesús nos indicó por medio de sus enseñanzas de Bien Común debíamos acatar. Por lo tanto cada cual puede decir lo que quiera, y el decir que el Espiritismo con el concepto de la Reencarnación no es válido, es faltar a la verdad espiritual. Cuando Jesús nos enseñó que no le hiciéramos a nadie lo que no nos gustaría nos hicieran a nosotros mismos, estaba indicando que teníamos la voluntad de hacer el bien o el mal por nuestra propia decisión.  Porque no hay forma de tener una acción si no es primero decidido en nuestro interior o en nuestras intenciones, para luego actuar. Por eso Dios es muy enfático en decir que lo que importa son las intenciones de nuestras acciones.  Entonces, si el Libre Albedrío es esencial en los comportamientos humanos y además, el Alma es Inmortal, nada más lógico que la reencarnación para que el Alma encarnada pueda progresar permitiendo que se adelante gradualmente luego de cada reencarnación. Y entonces... ¿Qué es la Reencarnación según Nuestra Filosofía Espírita? ¿Por qué Reencarnamos? ¿Qué importancia tiene? ¿Qué son las faltas que se comenten? ¿Qué es la ley de Causa y Efecto? ¿Por qué paso por pruebas en la vida? ¿Qué es el Alma? ¿Por qué el Alma es Inmortal? ¿Qué Pasa con los niños después de la Muerte Orgánica? La mayoría de los que corren detrás de milagros y prodigios y a las predicas de Prosperidad, no saben o no entienden lo importante de la Reencarnación en nuestras vidas.  Al no considerar que la Reencarnación es real y que como consecuencia de nuestras Almas Inmortales, tenemos la oportunidad de espiar nuestros errores y no estar condenados a una muerte eterna o en el infierno o en el cielo. Ninguno de estos 2 conceptos son reales, pues ¿para qué se necesita un infierno o un cielo si la naturaleza del Alma es Inmortal?, nunca morirá jamás… Entonces al no conocer esta verdad, sus mentes son amoldadas a lo que Los Mercaderes Espirituales de nuestros tiempos tienen que decir de una manera subliminal, “Vamos a ser prósperos, primero porque eso es lo que Dios quiere, pues luego de la muerte no se necesita el dinero pero aquí en lo terrenal si es necesario”.  Y esto no es agradable a Dios, porque este comportamiento encierra en si: “Orgullo, Egoísmo, Avaricia, Codicia, Materialismos” y todo alejado del Bien Común, que es lo que hace del ser humano uno noble y de principios.  Entonces No dejemos de darle la importancia debida a este término de la Reencarnación. Ni la Reencarnación, ni todas las leyes espirituales establecidas por DIOS, no están en discusión de si existen o no. Si lo crees o no, no es importante, pues Dios las estableció y ahí están  El no va a cambiarlas o modificarlas de acuerdo a nuestras creencias o no. Lo que si podemos hacer es tratar de entender los propósitos de la razón de nuestras existencias. Si crees o no, en nada cambiaran de por si, pero si logras entenderlas y aceptarlas, por seguro ocasionarán un cambio radical en tus comportamientos y en tus acciones, que es lo que Dios mira en ti.  Yo te digo, quita la venda religiosa que te han impuesto, y medita si hace lógica o no el que la Reencarnación es correcto o no, o si existe o no. Ese análisis te ayudará en tu crecimiento espiritual. Vea nuestro Vídeo Complementario sobre este tema de La Reencarnación a continuación  En el Resumen de la enseñanza de los Espíritus, en el Libro: El Espiritismo en su Más Simple Expresión,  escrito por Allan Kardec, nos dice lo siguiente desde el Ítem #12 al Ítem #20. 12. El perfeccionamiento del Espíritu es fruto de su propio esfuerzo; no pudiendo, en una sola existencia corpórea, adquirir todas las cualidades morales e intelectuales que deben conducirlo al objetivo, él lo alcanza por una sucesión de existencias, en cada una de las cuales da algunos pasos adelante en el camino del progreso. 13. En cada existencia corporal el Espíritu debe llevar a cabo una labor en proporción con su grado de desarrollo; cuanto más ruda y trabajosa sea tanto mayor será el mérito en cumplirla. De esta manera, cada existencia es una prueba que lo acerca al objetivo. El número de esas existencias es indeterminado. Depende de la voluntad del Espíritu abreviarlo esforzándose activamente por su perfeccionamiento moral; del mismo modo que depende de la voluntad del obrero, que debe entregar un trabajo, el disminuir la cantidad de días que emplea en hacerlo. 14. Cuando una existencia fue mal empleada y sin provecho para el Espíritu, debe recomenzarla en condiciones más o menos penosas, debido a su negligencia y su mala voluntad; del mismo modo, en la vida, se puede ser constreñido a hacer al día siguiente, lo que no se hizo en la víspera o a rehacer lo que se hizo mal. 15. La vida espiritual es la vida normal del Espíritu y es eterna; la vida corpórea es transitoria y pasajera: no es sino un instante en la eternidad. 16. En el intervalo de sus existencias corpóreas, el Espíritu está errante. La Erraticidad no tiene una duración determinada; en ese estado, el Espíritu es feliz o infeliz; según el buen o mal empleo que hizo de su última existencia; él estudia las causas que apresuraron o retardaron su adelanto; toma las resoluciones que procurará poner en práctica en su próxima encarnación y escoge, él mismo, las pruebas que cree más apropiadas para su evolución; pero en algunas ocasiones se equivoca o sucumbe, porqueno mantiene, como hombre, las resoluciones que había tomado como Espíritu. 17. El Espíritu culpable es castigado con sufrimientos morales en el mundo de los Espíritus y con penas físicas en la vida corpórea. Sus aflicciones son consecuencias de sus faltas, vale decir, de sus infracciones a la ley de Dios; de esta manera constituyen, a la vez, una expiación del pasado y una prueba para el porvenir; así es que el orgulloso puede tener una existencia de humillaciones; el tirano una de servidumbre y el mal rico una de miseria. 18. Hay mundos apropiados a los diferentes grados de adelanto de los  Espíritus y donde la existencia corporal se encuentra en condiciones muy diferentes. Cuanto menos avanzado es el Espíritu, tanto más pesado y material es el cuerpo con que se reviste; a medida que se purifica, pasa a mundos superiores moral y físicamente. La Tierra no es ni el primero ni el último, pero, sí, uno de los más atrasados. 19. Los Espíritus culpados están encarnados en los mundos menos avanzados donde expían sus faltas por las tribulaciones de la vida material. Esos mundos son para ellos verdaderos purgatorios, pero de donde depende de ellos salir, trabajando por su perfeccionamiento moral. La Tierra es uno de esos mundos. 20. Siendo Dios, soberanamente justo y bueno, no condena a sus criaturas a castigos perpetuos por faltas transitorias; les ofrece en todo momento medios para progresar y reparar el mal que pudieron hacer. Dios perdona, pero exige el arrepentimiento, la reparación y el retorno al bien; de suerte que la duración del castigo es proporcional a la persistencia del Espíritu en el mal; en consecuencia, el castigo sería eterno para aquel que permaneciese eternamente en el mal camino; pero, desde que la claridad del arrepentimiento entra en el corazón del culpado, Dios extiende sobre él su misericordia. Así, El Espiritismo en su Más Simple Expresión la eternidad de las penas debe ser entendida en el sentido relativo y no en el sentido absoluto. Este resumen  es muy importante en este tema de la Reencarnación porque resume todo lo que debemos saber sobre el tema.  La Reencarnación es para mejorar y adelantar nuestro espíritu, y las faltas cometidas deberán ser expiadas para que este proceso se active y continúe. No es correcto decir que no hay que sufrir o no hay que expiar, pues sería completamente en contra de lo que los Espíritus Superiores y Puros nos dejaron saber a través de lo dictado a Allan Kardec.  Esta  muy bien definido en la Filosofía Espirita estos conceptos de expiación de pruebas y los propósitos esenciales de la reencarnación. A continuación voy a exponer lo que nos dice la Codificación Espírita de una manera muy clara, sobre  este tema muy importante, además, podrán ver las diferentes definiciones de diferentes fuentes a manera de comparación. Esto hace que este artículo sea un poco extenso. Pero vamos a concentrarnos en lo que dijeron los Espíritus Superiores y Puros a través de Allan Kardec en el Libro de Los Espíritus y El Libro de Los Médium preponderantemente.  Los Espiritas creemos de una manera inequívoca que  el Espíritu progresa luego de cada reencarnación, y nunca jamás un espíritu es retrogrado en su comportamiento reencanatorio, ni menos aun reencarna en un animal o en una cucaracha como los detractores de nuestra filosofía tratan de explicar la Reencarnación para hacer desistir a los que desean conocer sobre nuestra Filosofía de Bien Común.  Estos que así se expresan, demuestran no tener ningún conocimiento de nuestra filosofía, y son desmentidos por los mismos que se acercan para conocer el mundo espiritual a través de nuestra filosofía. Cuando las personas que han sido invadidos por falsas definiciones de lo que es la reencarnación y porque reencarnamos, deciden de una manera determinante que lo que La Filosofía Espírita expone si tiene lógica y razón de ser.  Entonces aquellos que trataron de tergiversar lo correcto que es la reencarnación, terminan siendo ridiculizados. En fin estas y otras interrogantes están definidas en esta reflexión. Quiero hacer una aclaración aquí. Debido a lo importante de este tema, he decidido copiar literalmente lo que los Espíritus Superiores le contestaron a Allan Kardec, el codificador en cuanto a este tema. Luce un poco extenso, pero si te interesa este tema, no es prudente resumir lo que dijeron los Espíritus Superiores. Tarde o temprano lo leerás en el Libro de Los Espíritus, pues te lo hacemos cómodo y servirá de motivación a continuar leyendo este hermoso Libro de Los Espíritus. Toda la información aquí contenida ha sido sustraída del Libro de Los Espíritus, escrito por Allan Kardec en el 1857. Para los que por primera vez están expuestos a la codificación que hizo Allan Kardec  podrán darse cuenta que se componen de preguntas realizadas por Allan Kardec a los Espíritus Superiores y las contestaciones dadas por ellos.  Nota aclaratoria, a continuación antes de exponer lo que nos dice la Codificación Espirita de una manera muy clara sobre este tema muy importante, podrán ver las diferentes propuestas de diferentes fuentes y de diferentes creencias religiosas.  Esto expone que la manera en que se define la reencarnación no es la manera que los Espíritus Superiores nos hicieron saber en la Codificación Espírita.  Los Espiritas creemos de una manera inequívoca que el Espíritu progresa luego de cada reencarnación, y nunca jamás un espíritu es retrogrado en su comportamiento reencanatorio, ni menos aun reencarna en un animal o en una cucaracha como los detractores de nuestra filosofía tratan de explicar la Reencarnación para hacer desistir a los que desean conocer sobre nuestra Filosofía de Bien.  Estos que así se expresan, demuestran no tener ningún conocimiento de nuestra filosofía, y son abatidos  por los mismos que se acercan para conocer el mundo espiritual a través de nuestra filosofía, haciendo que estos sean el ridículo ante ellos mismos, por haber hablado de algo que no saben.

miércoles, 6 de marzo de 2013

NIÑOS Y SUS VIDAS PASADAS



NIÑOS Y SUS VIDAS PASADAS
Carol Bowman

¡Madre, fue en un lugar así donde morí!
 (Palabras dichas por una niña que murió ahogada en otra vida, al pasar por un puente).
¡Mi otra madre negra usaba un delantal así!"
(Observación hecha al mirar su madre cocinando)
¡Voy a entrar a un Convento. No soy Elspeth ahora. Soy Rosa y voy a ser la Hermana Teresa Gregorio!
(Estas fueron las primeras palabras pronunciadas por Elspeth, a los 18 meses de edad, proveniente de una familia no católica).
¡Madre, a veces estoy bien contigo, y a veces te odio!
(Palabras dichas por un niño abaleado en otra vida, quien pensaba que su madre no se esforzó lo suficiente para salvarlo)
Carol Bowman, en este libro, relata su experiencia personal, al descubrir en traumas de vidas pasadas, el origen de inexplicables fobias de sus hijos.
Estimulada, comienza a investigar recuerdos de vidas pasadas en otros niños, buscando casos en la Literatura y entrevistando padres.
Al percibir la gran dificultad que los padres tenían, al enfrentarse con experiencias de recuerdos espontáneos de vidas pasadas de sus hijos, decidió escribir este libro, donde aborda, entre otras cosas, consejos prácticos, para que los padres puedan saber cómo actuar o reaccionar ante estas situaciones, para poder ayudar al "pasaje" total de los niños para la vida actual, muchas veces, consiguiendo curas de problemas importantes.
Dividió en 4 las señales más comunes que aparecen en niños que recuerdan sus vidas pasadas; y que no necesariamente suceden al mismo tiempo.
1)Tono de voz natural
Los recuerdos espontáneos, más comunes entre los 3 y 7 años, acostumbran ocurrir en períodos de relajación, como al andar en un automóvil, durante el baño, cuando están con sueño. El humor puede variar, pero el tono de voz y el modo de hablar son siempre directos y naturales.
Están relatando algo que recuerdan como si hubiera ocurrido la semana o el mes pasado. Pueden usar palabras que no pertenezcan a su vocabulario habitual, o hablar con más fluidez y/o confianza. Acostumbran aparentar paz o calma en el rostro, o tener la mirada perdida.
2) Mantener el relato por todo el tiempo
No hay cambios significativos en la historia, pero pueden ser adicionados detalles, mientras el niño aprende a hablar mejor o acordarse de más cosas.
3) Conocimiento superior a su experiencia
Los niños pueden hablar de cosas, que los padres saben que no tuvieron oportunidad de aprender o de tomar conocimiento; pueden hablar en un idioma desconocido por la familia (hay un caso de gemelos que hablaban arameo entre sí); cuando cuentan la historia, hablan desde su punto de vista, como, por ejemplo, lo que veían al ahogarse, o al ser atropellados.
4) Comportamiento y/o señales correspondientes
Fobias, habilidades espontáneas, talentos inusitados, marcas de nacimiento, defectos físicos, fuertes afinidades por culturas diferentes, o por otra época, aversiones inexplicables. Pueden presentar recuerdos de puntos de referencia de lugares en que nunca estuvieron.
Los gatillos que hacen disparar los recuerdos espontáneos pueden ser de los más variados: sonidos, olores, sabores, acontecimientos traumáticos, fotografías, filmes, visión de sangre.
Qué podrían hacer los padres para ayudar?
- Mantener la calma
- Proteger sus sentimientos
- Distinguir entre fantasías y recuerdos verdaderos
- Permitir que las emociones afloren naturalmente
- Esclarecer con cariño lo que es pasado y lo que es presente (el shock de una muerte traumática y/o súbita puede congelar una parte de la conciencia de una vida pasada)
- Darle la garantía que está en otra vida ahora, con un nuevo cuerpo y que es amado
- Hacer un registro de los recuerdos; puede ser útil para los propios niños más tarde, o para los otros padres.
Soñando con el pasado
Un texto médico tibetano del siglo XI registra que los recuerdos de vidas pasadas comienzan en la 26ª semana intrauterina; las evidencias médicas actuales confirman que, en esta fase de la gestación, ya hay evidencias de sueño REM (característico de los periodos de sueño).
Para saber si el sueño puede ser un recuerdo de una vida pasada, además de las 4 señales anteriores, la autora describe 3 adicionales.
El sueño puede ser:
1) Vívido y coherente – Deja una impresión profunda, y su historia es coherente y realista.
2) Recurrente – Hay relatos de sueños y/o pesadillas, que acompañan a las personas hasta la edad adulta.
3) Otra identidad - Quien sueña puede sentirse como otra persona, en otro tiempo y lugar, hablar lenguas diferentes durante los sueños.
Algunas pesadillas (inclusive, tal vez, castañeteo de dientes y terrores nocturnos) recurrentes pueden ser recuerdos de vidas pasadas que representan un gran potencial de cura para su vida actual.
Si el niño/niña habla sobre las pesadillas al estar despierto/a, la pesadilla puede ser tratada como un recuerdo espontáneo de su vida pasada.
Nuestra tarea, como adultos, es básicamente respetar estas experiencias, (nuestros hijos pueden ser almas antiguas habitando cuerpos infantiles)
Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

lunes, 13 de diciembre de 2010

DIOS Y LA CREACIÓN

Dios y la Creación

En el principio, creó Dios los cielos y la Tierra. Y la Tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. – (Génesis, Cáp. 1 – 1 y 2)
LA OBRA DE DIOS
En la época cuando la humanidad vivía en cavernas, el hombre se maravillaba ante la grandiosidad del Universo.
Ernesto Renán, un historiador y filólogo francés del siglo XIX en su magnífica obra La Vida de Jesús, afirma: “Desde que el hombre se diferenció del animal, se volvió religioso o sea, él entendió, que en la naturaleza había algo más allá de la realidad y, en sí mismo, algo que estaba más allá de la muerte”. Por eso el ser humano siempre buscó respuesta sobre el origen de las cosas y quiso saber al respecto de quien habría sido el Supremo Arquitecto de los cielos, de las montañas, de los mares, de la naturaleza, etc. La Doctrina Espirita, como veremos, nos ofrece respuestas seguras a estos cuestionamientos.
Qué es Dios.
Dios es la inteligencia suprema, causa primaria de todas las cosas. Creó todo lo que existe. Es el único principio no creado. Siempre existió.
Dios es inmutable: Si Él estuviese sujeto a los cambios, en las leyes que rigen el Universo, no tendría estabilidad. Su inmutabilidad es la base de las leyes físicas y morales.
Dios es inmaterial: La naturaleza de Dios difiere de todo lo que llamamos materia, pues de otra forma El no sería inmutable y sus leyes estarían sujetas a las transformaciones de la materia.
Dios es único: Si existieran muchos dioses, no habría unidad de puntos de vista, ni poder en la organización del Universo. Si existiera otro Dios, tenía que ser igualmente infinito en todas las cosas, caso contrario, ni uno ni otro tendría la autoridad. Los pueblos antiguos, por ignorancia, creían en la existencia de muchas divinidades, y las asociaban a las fuerzas de la naturaleza, a las montañas, a los mares, a los árboles, a los astros, etc.

Dios es todo poderoso: Si no tuviese el poder soberano, habría una cosa más poderosa, tan poderosa como Él, y así no tendría la supremacía sobre la Creación, dejando de ser Dios. Aquellas obras que Él no hubiese hecho serían obligatoriamente hechas por otro dios. Por lo tanto, Dios es todo poderoso porque es único.
Dios es soberanamente justo y bueno: La sabiduría providencial de las leyes divinas se revela en las menores como en las mayores cosas que rodean al ser humano y esta sabiduría no permite que se dude de su Justicia ni de su Bondad.
Dios es infinitamente perfecto: Concebir a Dios sin esa perfección infinita es tener que admitir que exista algo aún más perfecto. Si retirásemos la menor parcela de uno de sus atributos, ya no tendríamos Dios, pues podría existir otro ser más perfecto. “Dios es, pues la suprema y soberana inteligencia; es único, eterno, inmutable, inmaterial, omnipotente, soberanamente justo y bueno, infinito en todas sus perfecciones, y no puede dejar de ser así.
Tal es el eje sobre el cual reposa todo el edificio universal; es el faro cuyos rayos se extienden sobre el universo entero, y el único que puede guiar al hombre en la búsqueda de la verdad. Siguiéndole, nunca se extraviará y si tantas se ha extraviado es por no haber seguido el camino que le estaba indicado”. (Allan Kardec – El Génesis, Cáp. II, ítem 19)
Si es posible creer en la existencia de un Ser superior que creó el mundo donde vivimos y el Universo que nos rodea, y que nos concedió la oportunidad de vida y progreso, sería lógico y racional esforzarnos en el sentido de comprenderlo. Esta es la meta del aprendizaje Espirita. La Religión debería configurarse en una institución de gran importancia para la humanidad, aunque, su sentido acabó por ser desvirtuado por los hombres. Su función sería la de transmitir las enseñanzas divinas a los seres humanos, liberándolos de la esclavitud de la ideas materialistas, que lo aferran a un mundo de ilusiones transitorias, sin comprender el verdadero sentido de la vida.
EL ESPÍRITU
El Espíritu es el principio inteligente de la Creación. En el plano material, él está presente en todo elemento vivo. Los Espíritus son creados sencillos e ignorantes. Todos están sujetos a la Ley de evolución. En las fases primitivas no piensan, se mueven por sensaciones. Más tarde son dirigidos por el instinto, después por la inteligencia; y, por fin, llega a la razón y a la angelitud.
Los Espíritus son los seres inteligentes de la Creación. Habitan el Universo en diversos estados de desenvolvimiento y diversas categorías de mundos. Fueron creados sencillos e ignorantes, esto es, sin la sabiduría y la conciencia del bien y del mal. Son dotados de aptitudes para adquirir el conocimiento intelectual y moral a través de las encarnaciones. 
 Es importante destacar que es en la materia que el Espíritu es afirmado en sus potencialidades, aunque continúe progresando en la dimensión espiritual. En el plano invisible, puede estudiar en cursos establecidos en las colonias transitorias y tener una visión más amplia de los conocimientos, pero tendrá que poner en práctica, en la materia, las lecciones aprendidas.
El Espíritu progresa igualmente en la erraticidad. En ella adquiere conocimientos especiales que no podrá adquirir en la Tierra. Sus ideas entonces se modifican. El estado corporal y el estado espiritual, son para él la fuente de dos formas de progreso que se desenvuelven solidarias. Es por eso que él pasa alternadamente por esos dos modos de existencia”. – (Allan Kardec – El Cielo y el Infierno, Cáp. III ítem 10)
Naturaleza de los Espíritus.
“Dijimos que los Espíritus son inmateriales porque su esencia difiere de todo lo que conocemos por el nombre de 16 materia”. -  (Allan Kardec – El Libro de los Espíritus, ítem 82).
Los Espíritus son de naturaleza infinita. Se puede afirmar que son una llama, una centella, una claridad. El lenguaje humano es muy limitado para expresar su verdadera esencia. No se debe definirlo como inmaterial, puesto que es algo. Cuando nos referimos al Espíritu, sería más apropiado usar el término “incorpóreo”.
 Los Espíritus fueron creados por Dios, son, pues, constituidos por alguna cosa. Cómo y cuando fueron creados, se constituye en un misterio no revelado. Existen algunas teorías que intentan explicar el origen de los espíritus, más no lo hacen con claridad por falta de referencias que puedan explicar ciertas ideas abstractas.
¿Cuál sería el final del Espíritu, después que alcance la condición de Espíritu Puro? Esta pregunta se la formuló Allan Kardec al espíritu de Verdad, quien dio la siguiente respuesta:

“Se reconoce el verdadero espírita por su transformación moral y por los esfuerzos que hace por dominar sus malas inclinaciones”
Allan Kardec – El Evangelio Según el Espiritismo